Sound Masking

Los estudios realizados por el Centro para el Medio Ambiente Construido (CBE en sus siglas inglés) y otras fuentes demuestran que la mala acústica es la primera causa de insatisfacción laboral y el factor que más afecta al rendimiento de los empleados. De acuerdo con la investigación:

  • Los trabajadores de oficina emplean el 59 % del tiempo en tareas individuales y específicas.
  • El 64 % son interrumpidos hasta 20 veces al día.
  • El 70 % afirma que sería más productivo en un entorno menos ruidoso.
  • El 72 % no está satisfecho con la privacidad de sus conversaciones.

Si se identifica con estas estadísticas, ha venido al lugar correcto.

Casi todo el mundo está familiarizado con la idea de utilizar paredes y puertas para bloquear el ruido físicamente, así como con los beneficios de instalar placas de techo, paneles de pared y superficies de suelo blando para absorberlo.

Sin embargo, incluso después de la aplicación de estas estrategias, muchas instalaciones no acaban de lograr alcanzar privacidad de la conversación y control del ruido, ya que no tienen un nivel de ruido de fondo adecuado. De hecho, el nivel de ruido de fondo en la mayoría de las oficinas es tan bajo que las conversaciones se pueden escuchar fácilmente a unos 15 metros de distancia.

Un sistema de enmascaramiento sonoro es el único tratamiento acústico que puede controlar el nivel de ruido de fondo. Esta tecnología consiste básicamente en una serie de altavoces instalados en forma de cuadrícula o por encima del techo, así como un método para controlar su salida. Los altavoces distribuyen un sonido artificial que muchas personas comparan con un soplido suave.

La premisa detrás de esta solución es simple: el nuevo nivel de ruido ambiental cubre todos los ruidos que están por debajo y reduce el impacto de los que están por encima disminuyendo el grado de cambio entre los volúmenes mínimo y máximo en el espacio. Las interrupciones en la concentración de los ocupantes se ven disminuidas. Asimismo, las conversaciones se enmascaran totalmente o su inteligibilidad se reduce, mejorando la privacidad de la conversación.

Hay muchos ejemplos conocidos de este efecto: el sonido del agua, un motor de avión, el crujido de las hojas, el murmullo de una multitud en un restaurante concurrido. Por supuesto, cuando se introduce un sonido de enmascaramiento en un lugar de trabajo, es fundamental asegurarse de que sea lo más cómodo y discreto posible. De lo contrario, corre el riesgo de convertirse en una fuente de irritación como fue el caso de los sistemas de "ruido blanco" en la década de los 70.

Los sistemas de enmascaramiento sonoro han recorrido un largo camino desde entonces, especialmente con la introducción del sistema de enmascaramiento sonoro LogiSon hace poco más de una década (2003). Su arquitectura de red permite personalizar fácilmente el diseño y el funcionamiento del sistema para aplicaciones específicas, optimizando el confort y la eficiencia. También les proporciona a los clientes la capacidad de hacer ajustes rápidamente cuando es necesario, sin incurrir en grandes costes ni interrumpir su funcionamiento.

El sistema de enmascaramiento sonoro LogiSon también es fácil de retroadaptar. Sin embargo, la integración temprana en el diseño de su instalación puede suponer ahorrar en la construcción, eliminar la necesidad de paredes alrededor de las oficinas privadas, y reducir la necesidad de otros tratamientos acústicos.

Póngase en contacto con nosotros para obtener más información sobre el enmascaramiento sonoro hoy.